Heterotopour – comentario

En el momento en que hice esta instalación, Heterotopour, estaba leyendo el trabajo de un filósofo que contraponía una noción matemática del espacio con otra más vivencial. Estas dos perspectivas colisionaron en Mite, una galería comprometida con el arte emergente que queda dentro de lo que había sido el patio de un colegio y más tarde una galería comercial que recientemente fue renovada por propuestas indies.
El tipo de espacio más convencional para una muestra es el de cubo blanco, en sintonía con la concepción abstracta del espacio que permite proyectar desde un punto cero, medible en tres dimensiones, con metros y centímetros. Sin embargo, la mayoría de las veces los espacios de exhibición no son neutros, desde que el hombre se sitúa en ellos, hay derecha e izquierda, arriba y abajo, desplazamientos, tiempo, memoria.
Usé la cuadrícula como una manera de matematizar ese espacio, de volverlo más objetivo y homogeneizar los errores de su pasado de local, el entrepiso, la escalera caracol y la gran ventana con vista a la Av. Santa Fe. El cuerpo era invitado a ser envuelto por la grilla, que a su vez fue construida tramo a tramo con aplicaciones ondulantes de yeso directo, que agregaban un elemento escultórico, táctil y vivencial. Los rastros de la acción hicieron fracasar el intento unificador de esa grilla.

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